Te quiero descarada, te quiero amazona y salvaje cuando sabes domar el potro que me habita, te quiero cuando ardes fresca, preciosa y princesa en la epifanía y aleluya de tu noche, te quiero cuando infanta del delirio y la delicia me rindo a tus gemidos y tu abrazo, te quiero cuando el agua de tu voz me envuelve entero y yo ciego te busco en esas redes, te quiero cuando me buscas y cuando esquiva me rehuyes, te quiero cuando me haces caer en la aventura de tu cuerpo, y el deseo y las vertiginosas exigencias del eros me deslizan en tu tiempo de antigua Hechicera, más antigua que la tierra y sus semillas, te quiero cuando desnuda en mis brazos te sonríes con virtud y prestigio de doncella, y te quiero cuando te haces lujuria y eres la más exquisita amante, la más tierna y la más salvaje, te quiero cuando tus labios se me escapan, y mis manos y mis ojos en tu siga, te quiero cuando, perdidos, descansan mis dedos en tu espalda en el abrazo y no se aparta de mí la ternura de tu cuerpo, te quiero cuando tus dedos, tus labios y tus muslos, todo me pulsa, y brotan en mí flores voraces, brasas y espumas de mi cuerpo, te quiero cuando mi mano tripula la flecha de los instintos, y cuando se metamorfosea en un gorrión tibio, en esa tibiedad del pulgar recorriendo el contorno de tu sexo, te quiero y quiero la dulce humedad que hay en tus muslo cuando no separas mi boca de tu miel dulce y perversa, te quiero cuando tu cuerpo es un mar huracanado y tus manos de trébol me desnudan, te quiero en tu templo, en la seguridad de tu reino, en los astros de tu noche prodigiosa, cuando no cierras los postigos a la luna, porque la sensualidad sin luz no es verdadera, te quiero cuando los aromas de tu cuerpo me persiguen, todo tu perfume de algas, el tibio almíbar de tu sexo, los pliegues de tu vientre, la sonrisa después de la música, las miradas y los juegos, te quiero inmóvil e insegura, cuando mis dedos acarician tu rostro, tus ojos y la línea que gobierna tu pequeño nombre, como tu sangre y tu mano, tu bella mano, te quiero cuando tu índice toca el exacto punto, la capilla, el fuego, el cataclismo, la cabeza de pez que se burla, el rey de lidia, te quiero cuando la silenciosa savia desembocando en tus delgadas orillas, me hace poseso de toda la fuerza de tu antorcha, de tu glorieta de mercado, te quiero animala enjuagada en mi leche, te quiero sin promesas ni deberes cuando me muestras tu amor libre e inquieto en la estrofa solemne de tu risa, te quiero porque vivo en el sendero lento de tu boca, te quiero pájara débil y fuerte, tembladeral a ti pertenezco porque sí, porque bella y salvaje me sonríes y me buscas, te quiero hechicera al paso de los futuros siglos, te quiero vasca o balcánica, cuando el mapa de tus sueños no me indica donde marchan tus deseos, te quiero alma transparente de medusa, te quiero en mis cuatro noches, en mis mil tabacos, y te quiero en tu perfecta altura cuando, con tus manos largas y pacíficas, me apaciguas.










Como me gusta
La manera de expresar esos bajos instintos, que digo bajos...altos, medios, muy bajos...bajofondo, a contraluz de todo. Espero alguna vez en la vida que alguien me escriba de esa manera. Ves my dear, yo te escribo así...libre y descaradamente de cara al viento.
Besos bonito
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Lo más importante en la vida, es uno mismo.
Malú