
A dónde fue a parar esa lluvia copiosa del otoño qué besaba con su lengua hasta los huesos?
¿Qué fue de esa lluvia de abril, aguas mil
¿La prohibió el tribunal constitucional?
¿Se la echaron? ¿Se la pitiaron? ¿La desaparecieron?
¿Acaso la escondió la mano incierta de ese dios que nos ignora?
¿O la compró Tompskin?
¿Qué fue de esa lluvia que caía como con balde mojando las palabras y los gestos?
¿A donde fue la lluvia que nos hacia naufragar a la salida de los bares y nos dejaba el estrecho espacio de los zócalos para besarnos húmedos?
¿A dónde fue esa lluvia que ponía triste a los más tristes?
¿En qué techos estará tamborileando?
¿Dónde está la lluvia como diluvio que oxidaba hasta el tiempo? Ahh.
¿Y el viento ahh... y el viento?








llueve sobre los tejados de chapa. sobre tus preguntas. sobre las preguntas de miles de gotas expandidas en el cristal de cortázar. llueve sobre lo que responde. sobre los sueños tan torpes. sobre lo que el sueño interpone al deseo.
abrazos, haiku