Te quiero gata

Enviado por Ded Masai el miércoles, 08 octubre, 2008 a las 10:48

Te quiero gata caminando sobre mi tejado caliente,

te quiero voraz en mi, sin bodas ni banquetes,

te quiero tembladeral en la fiesta de mis manos,

te quiero encogida al infinito de mis sábanas

te quiero loba con piel de loba, animala
de piel muy blanca, de piel de leche,

ardiente en la travesura del cardumen de mis dedos,

te quiero en celo, abierta como flor abierta,

de jazmín, de amapola, de rosa delirio,

te quiero acá al lado mío, sacándote la falda,

sacándote la ropa, sacándote el mundo

sin importar dónde cae o si se arruga,

te quiero acá mucho rato, todo el día

no importa si la cama tiene migas, o semillas

porque también te quiero en la cocina, en el baño,

en el living, entre beso y beso te quiero pájara,
abrazada fuerte a mi mientras nos hacemos invisibles,

te quiero angelito afirmado a mi rama,
te quiero acá haciendo planes con mi ombligo,

dibujándome un mapa en la espalda, la nueva geografía,
quiero tu tacto escribiendo la letra que no se ha escrito,

te quiero cuerpo entera pa´mi cuerpo,

te quiero hirviendo fuego a fuego,

quiero el mar que hay en tu boca, lengua a lengua,

y en mis huesos te quiero amarrada

sangrándome por dentro

te quiero en mis venas, droga mía…

 

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Mis otros nombres

Enviado por Ded Masai el lunes, 06 octubre, 2008 a las 12:29

Me gusta que me llames con mi nombre,
porque así me nombras con burbujas,
con espuma, con saliva teñida de colores.
Me gusta que me llames
miomio o mi bonito o que me digas menso,
cromagnon, camarero, pájaro loco o ded o clau.
Me gusta cuando bordas con tus labios
signo a signo las palabras
que me nombran,
porque es bella tu boca dibujando,
una letra con tus labios inocentes.
..

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Sucede que hoy es lunes

Enviado por Ded Masai el lunes, 06 octubre, 2008 a las 4:49

"Sucede que me canso de ser hombre"

Pablo Neruda, Walking Around

 

Sucede que me canso de estar triste,

sucede que estoy viejo,

"estoy muriendo, y aún la vida temo"*

sucede que me arrastro ya sin fuerza,

sobre la farsa pueblerina de Temuco.

Sucede que mi mano, se ha olvidado que es mi mano,

se ha gastado de abanicar tantos adioses,

con el aire portuario de tremendas despedidas.

Sucede que este mapa de miserias que es mi cuerpo,

apenas es un triste boceto del infierno,

que ya sin edad, imprudente y primitivo, ha saltado de lugar en lugar,

recorriendo cuerpos y avenidas,

dejando atrás los cadáveres y

los heridos de una guerra de amores sin sentido.

Sucede que hace días de nuevo me mataron

con diez uñas de nácar en la espalda,

y sucede que hoy yo fui un muerto,

mirado por los ojos de su hermano.

Sucede que quiero de nuevo levantarme,

porque el destino es ésto que nos pasa

y nosotros no sabemos que ha pasado.

Sucede que la única alegría en el mundo

es comenzar, y sucede que te pienso

y así crezco de forma prodigiosa.

Sucede que la eternidad ya tiene un nombre,

y la misma forma que tu cuerpo,

sucede que te quiero pajarita,

pero sucede que, a veces, me da miedo

abrigar con tu piel joven mis viejos huesos,

sucede que no soy el camino adolescente que te crece,

sin embargo voy a ti lleno de sueños,

porque tu amor me vence deliciosa y libremente.

Sucede que hoy me gusta caminar por tus sueños

porque así me siento eterno como el pan del mediodía
o el vino que bañará nuestros cuerpos.

Sucede que hoy es lunes y quiero vivir en tu pecho y ser entero.

 

* Garcilaso de la Vega.

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Recuerdos del futuro

Enviado por Ded Masai el martes, 30 septiembre, 2008 a las 12:08

Solo, en mi pieza ya te recuerdo,

recuerdo la conexión, la sospecha del sentido

recuerdo el día en que dios nos hará juntos

para matar la mentira del diablo

que nos falsificó por separado,

recuerdo lo que será la dicha del encuentro,

para verte a mi lado nuevamente,

como ayer, mañana o hace siglos,

sonriendo hasta la madrugada,

jugando el ingenuo juego de los celos de niña

y recuerdo como, cuando tienes sueño,

a mi se me cierran los ojos,

recuerdo tú cálida sonrisa, tu dulce mirada,

recuerdo tus brazos, tu vientre de silencios

y la voraz espuma blanca de tu espalda,

recuerdo el susurro que pondrás en mi oído

y la ternura que tendrás y tu deseo,

porque esta soledad de ahora es tan exacta

como la imagen que de ti hoy evoca mi memoria.

Así también tú recordarás el olor a tabaco

que escapa de mi boca, y mi sonrisa,

recordarás mis brazos extendidos tomando tu cintura

y el calor de mi cuerpo contra el tuyo,

recordarás mis mejillas, y mi barba

contra tu boca ardiente de caricias.

Recordarás mi palpitar entre tus brazos

cuando suavemente el recuerdo de tu cuerpo se repite,

recordarás también la dimensión de los sueños

que durante siglos llevamos en los recuerdos

recordarás que así, polvo de estrellas, no importa cuán etéreos,

nuestros sueños son partículas de luz y leve soplo

y brisa esquiva que, aún sin advertirlo,

también pertenecen al presente.

 

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Pequeña crónica de una muerte anunciada

Enviado por Ded Masai el lunes, 29 septiembre, 2008 a las 20:08

Mi amor,

te escribo estos versos con sangre (waaa media cursi la frase..)

Mi amor,

te  escribo estos versos con tinta (eso es mentira, porque estoy escribiendo en el compu...)

te escribo estos versos con whisky? (esto es más cierto...)

(mejor me paso a la tercera persona del singular)

 

Estaba el ded pateando la perra,

andaba lloriqueando por los rincones,

andaba guacho el ded,

andaba escuchando tangos,

que son como la banda sonora de la tristeza,

andaba sus buenos días desorientado,

andaba con la lengua amarrada,

andaba con la cabeza en la mano,

porque no tenía donde ponerla

si no era en tu regazo,

andaba en eso el ded,

y se había sentado a escribir

un poema como una daga

un poema como un misil,

que es un poema de amor pero con rabia,

andaba con ganas de escribir un bolero,

con la palabra escoria,

porque ya estaba manchado tu recuerdo,

porque siempre te había escrito amor

y ya era hora de que probaras

el beso de bilis de los poetas,

andaba mal el ded porque fue un inmortal

atrapado en tu cuento de princesa infame,

en tu limerick de amores secos,

andaba mal el ded, con una jauría desbocada en el pecho,

andaba mal el ded, era un rollo, un Odradek,

hilado de pequeños miedos,

todo lo que quería era que cada diente partido

en cada uno de los besos de muerte que le diste,

le volvieran a crecer multiplicados,

porque asomarse a tus besos fue perderse,

y quería que no tuvieras cuerpo,

que no tuvieras ojos, que no tuvieras

nada abstracto, porque tu vida, porque tu mundo,

porque todo lo que tienes,

hasta el crudo sexo en los bolsillos,

no fue más que un muro de palabras...

bueno, estaba en eso el ded,

cuando empezaron a pasar las cosas buenas,

primero golpearon a su puerta,

era medianoche y era el Panda,

...que resulta que llegaron de santiasco

los muchachos con guitarra...

que resulta que compramos unas cholguitas

pa´tirar a la parrilla...

que resulta que llevas muchos días encerrado,

que resulta que andas muy triste,

con cara de ganas de balearte en un rincón...

que resulta que trajeron sustancias...

Vamos, --dijo el ded--, espera a que me saque

esta cara de tristeza...

la primera escala fue en la primera botillería que permanecía abierta,

la segunda en la Lanin, para comprar tabaco verde,

y  así llegaron a la casa...

ahí siguió triste hasta el segundo ballantines,

así seco, porque con hielo es de niñito,

al tercero le volvió la fe,

el cuarto fue para acompañar las cholgas,

en el quinto sus recuerdos ya se habían desdibujado,

luego vinieron las cuecas, los brindis,

y como andaba con su libretita, se tiró

dos cuecas de amor y una de filosofía,

después bailó con una negra colombiana,

que le decía que las caleñas son puro fuego,

y él ahí, piola, porque todavía le era fiel,

apareció el Rigo con más tabacorisa,

apareció el Ramo con Milo, blanco,

después de eso al ded se le olvidó todo,

se le borró todo, y fue de nuevo a la botillería,

y en el camino fue susurrando otro nombre,

después gritaba un nombre,

y después aullaba un nombre a la luna,

arrodillado en el maicillo,

y cuando decía el nombre nuevo era Delirio,

después hinchó por un teléfono,

hasta que le pasaron un teléfono y la llamó

y ella dormía y él le dijo que la quería

como 47558465658567 veces,

y sonreía, y no era eso de que un clavo saca otro clavo,

porque la espina se la sacó solito...

después hasta bailó cueca,

luego de eso llegó la muerte, la pálida le dicen,

y ahí murió...

después no supo como volvió a casa

para resucitar el lunes madrugada,

sin ganas de escribir ningún poema como cuchillo,

porque si lo hubieran traicionado,

podría haberlo escrito, como misil o como rabia,

pero el ded no fue traicionada, fue ella

la que traicionó a si misma,

y lo notó en la voz de ella cuando lo llamó

y temblaba,

por eso le dijo que mejor lo llamara otro día,

que puede ser nunca...

 

Notas: (Algunos nombres fueron cambiados para proteger a los inocentes)

(Los nombres de algunas sustancias también fueron cambiados, para proteger al ded)...


La fragilidad del hombre

Enviado por Ded Masai el sábado, 27 septiembre, 2008 a las 4:57

¿Acaso tu mamá  no te dijo?

¿no te habló de la fragilidad del hombre?

¿de lo desvalido que está uno

frente a una mujer inteligente?

Acaso no sabes que uno da vueltas

como una falsa llave, como una ganzúa,

alrededor de un corazón vacío,

viudo de ti, huérfano de brújulas.

Acaso no sabes que en el amor

ponemos en juego nuestra historia,

repartimos el naipe fatal,

y podemos perderlo todo,

y que el único aval que nos queda es la tristeza.

Acaso no te das cuenta

que oscurece y nadie responde el llamado,

y que lejos de quien hemos amado la noche tiene colmillos,

es una cuchilla que cercena.

Acaso no te diste cuenta

que yo iba a ti con toda mi colección

de buenas intenciones,

y vino alguien a informarme

que una era falsa.

Acaso no notaste

que yo quería tener una casa

para nosotros solos

y ahora estoy solo, y a la intemperie.

Acaso no recuerdas que yo

me las di de joven por ti,

y quería levantarte un mundo

hasta que me frenó el lumbago.

Tú sabías que mi sueño era mirar el mundo

a través de un catalejo y luego convencerlos

que mi visión era aquella que había que adoptar,

bueno, por el lente pasó

la luz distorsionada del sol,

la luz distorsionada de tú sol,

y se ensaño con mis ojos,

acaso no sabías que cegarme era segarme.

Ahora tu nombre es como el huesito de pollo

con que me atraganto cada vez que como

aunque se trate de verduras,

yo por ti me rascaba las pulgas,

en un alarde de fuerza,

pero la fuerza fue en exceso

y ahora quién me levanta.

Dime, ¿Cuándo mudaste de piel?

¿Cuántos sagrados alfileres pusiste

en el muñeco que lleva mi nombre?

No ves que ahora tengo las manos

amarradas a la lengua,

no ves que quede ciego

sin esa lucecita, sin esa ampolletita

de apenas 20w que me alumbra por dentro,

que alumbra esa catedral de huesos

en que me ha convertido ayer el amor

hoy la ausencia.

 

¿Cómo me salvo ahora?

¿tendré algo de que salvarme?

Me tapo con la frazada.

Me tapo los ojos con la frazada.

Con una de mis hilachentas frazadas.

Mientras todo un ejército de lánguidos recuerdos

 me ataca con sus F-18, cargados de bombas,

trata de destruir mi patria/cama,

tratan de arrebatarme mi pequeña isla de perejil.

Sumo almohadones y almohadas

a los flancos y me invento una super arma

de cachito de pan duro.

Y logro salvar la isla.

Destruyo gran parte de ese ejército de mierda,

de ese ejército extranjero, pero siento como muero.

Como me muero ahora,

entre las hilachas de mi fuerte.


me canse de tanta mierda

Enviado por Ded Masai el viernes, 26 septiembre, 2008 a las 16:59

de toda esta mierda enredosa... del conflicto... del malentendido...de las mentiras... de las promesas... del perverso juego....te voy a escribir un poema como un cuchillo...
como guadaña... voy a ir a al baul de tus mejores recuerdos y te voy a robar el osito de peluche y lo voy a destripar con mi cullillo de palo... y te voy a ver la suerte en su relleno de algodon y guaipe...acaso piensas que eres unica en el mundo... quien te dijo que pa ser feliz tenis que exorcizarme?... quien les dijo que para ser felices tenian que hacerme mierda?... acaso piensan que tengo el corazon de cuero e'chancho? te voy a escribir un poema como una bomba atomica... como una bala... como un chorro de agua de pistola de agua...

esperate no mas...

pd: perdona que te escriba sin acentos... pero la rabia y la pena no tienen tilde...

Pd2: te dije que tengo un demonio adentro... pero tu veias solo el angel...

pd3: perate no mas... te toy escribiendo el poema ese... perate no mas... te lo estaba escribiendo en word... pero mejor te lo voy a escribir en bloc de notas no mas... en word queria la perla...

pd4: puta.. y ahora quien me salva?? ahh

 

Pd5: ya esta casi listo.. es un poema terrible... ya lo voy a terminar ya...

pero tengo que ir cortar leña....
despues te voy a escribir unos versos como hacha...

 

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Desembarco en la Isla de Citerea II

Enviado por Ded Masai el viernes, 26 septiembre, 2008 a las 3:53

Cuando volví no fue de los Mares del Sur como la gente de Pavese,

ni tampoco traje el pinche y mal ganado oro de Rimbaud

vine de una Europa muerta de hambre

tras un muro de piedra y otro imaginario,

vine de una Europa humilde de cafés tempraneros

abiertos ya con sus toldos descorridos

para los trabajadores de todos los oficios del día;

vine de la Europa tatuada en el brazo de mi amigo Leví

y de la Europa de Walter Benjamín con sus pasajes incompletos

y su infancia berlinesa de ocultas fantasmagorías;

regresé de Europa a Fundo el Carmen

a ver el humoso valle de siempre

y la armonía amarillenta de las casas

siguiéndose a paso de mula una tras otra.

Vine de la Europa surreal y neo-clásica

de musgosas estatuas de viejos jardines ingleses

tan bellas como Lou-Andreas Salomé

psicoanalizadas por Freud en traje de turista

en el centro de una plaza pública marmórea de palomas,

y maniquíes de cartón piedra

con armaduras de gladiadores antiquísimos,

piperos supramatistas en blancas cotonas

y hombreras de lona andando por callecitas de adoquines de piedra

regando con sus cántaros cobrizos

la vida y las begonias en las angostas callejuelas

donde pasábamos los jóvenes dando vueltas

en imaginarios triciclos ultramarinos

después de las grandes bacanales del dios Baco

mientras los mayores, entregados a picar el pescado seco,

nos revelaban pequeños secretos en la lectura de los rollos chagallianos

entonados en un idioma duro y musical que seguía en el aire

como los pasitos de un viejo rabino

curcuncho y apoyado en los pájaros arriba de San Petersburgo

hasta que llegaba la noche y el bostezo

que nos traía la espera de cualquier cometa en su pereza lejana;

cuando nos llevaban a respirar los caminos

en la edad de los preparativos del viaje

a la cabaña inicial de los bosques

de mata en mata a ras de los abedules

mojándonos las manos en la nieve derretida

bajo el reflejo agudo de nuestras amantes

que se alejaban en las mañanas a sus hoteles de mala muerte

bajo las asombrosas nubes de Lucrecio.

 


Cuando no estás

Enviado por Ded Masai el miércoles, 24 septiembre, 2008 a las 16:03

Me gusta amarte cuando no estás,

porque amor de lejos, no es de pendejos,

sino de corazón grande

que sabe amar sin objeto y sin sujeto;

me gusta amarte cuando no estás,

porque cuando estoy contigo

se que estas hecha de todas las cosas,

y cuando no estoy contigo,

se que todo tiene algo de ti,

porque tú estás en todos los seres

y tú estás en todas las cosas;

me gusta amarte cuando no estás,

porque ya no quiero versos tristes,

de soledad, de desengaño,

quiero versos que canten

la alegría de las cosas,

para que mis palabras

sean como una ganzúa,

para abrir los corazones;

me gusta amarte cuando no estás,

porque mi pecho se agranda

y en su fondo no hay un vacío

sino algo fuerte y grande, que late;

me gusta amarte cuando no estás,

porque así salgo contento

y veo tus ojos en los ojos

de los otros transeúntes,

y veo tus manos en las manos tiernas

de la niña que amasó y me entregó

el tibio pan de la mañana;

me gusta amarte cuando no estás,

porque pasas más veces,

por mis venas y mis huesos,

y así no conjugo amar

en pasado, ya te amé

o en futuro, te amaré,

sino en éste presente continuo de quererte;

me gusta amarte cuando no estás,

porque apareces

en el silencio y en las risas

de los niños, que llegan tenues

desde la plaza,

porque así no necesito

tu conjuro para saber que alguien me ama,

sólo abro la ventana

y entra tu amor a entibiarme todo

con el sol de la mañana;

me gusta amarte cuando no estás,

porque cada lágrima que perdí,

cuando no sabía quererte,

vuelve a mi multiplicada

en pequeñas miniaturas de cristal,

cuando llueve y alegre y sin paraguas,

salgo a empaparme de ti,

que también vienes en el agua,

y así no olvido el amor

que vivimos en otra vida

y en otro espacio,

y puedo llevarte conmigo a todas partes,

porque antes era ciego

y ahora te veo en el infinito;

me gusta amarte cuando no estás,

porque así pasan los años

y yo te veo animala divina

sagrada y sin edad;

me gusta amarte cuando no estás,

porque en el fondo de la soledad

está el cielo y porque tu ausencia

también me salva.

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Desarmó mi madrugada (balada)

Enviado por Ded Masai el martes, 23 septiembre, 2008 a las 18:13

Desarmó mi madrugada
con sus ojos de suspiro
tejió en mis ojos con hilo
de hada azul, su mirada
ahora no quiero más nada
tan sólo besar su boca
guardar mi pena de roca
en mi bolsillo derecho
soñar un cielo en el techo
y festejar que esté loca

Con mis labios y mis manos
pintaré su cuerpo desnudo
mientras hacemos un nudo
y nos dormimos temprano
sabemos que no es en vano
el habernos conocido
y aunque no soy su marido
rodaremos por la alfombra
mientras borramos las sombras
y nos soñamos un nido…


¿A que edad el Pequeño Larousse escribió su primer Diccionario?

Enviado por Ded Masai el martes, 23 septiembre, 2008 a las 13:20

Encuestas de cultura general

Foto exclusiva del pequeño Larousse ilustrando, junto a una amiguita imaginaria, su primer Diccionario

ninosescri.jpg


Resultados:
  • Entre los 2 y los 4: 11 % (2 votos)
  • Entre los 4 y los 6: 5 % (1 voto)
  • Después de los 6: 35 % (6 votos)
  • Más todavia: 0 %
  • si a veces gracias: 47 % (8 votos)

Total de votos: 17
Esta encuesta está cerrada. Estuvo disponible 10 día(s) desde el 23/09/2008.

33 reglas de oro de comportamiento para dragones

Enviado por Ded Masai el martes, 23 septiembre, 2008 a las 4:04

dragones.jpg

 

Aunque en el horóscopo chino soy Rata, y mi kin es Perro, reconozco humildemente que por lo menos en mi barrio, soy el tipo que más sabe de dragones, esto porque ya he vencido a muchos, en innumerables batallas, así como ellos también me han vencido en algunas otras, y aunque como caballero prefiero la lucha cruenta a arriesgar mi fama en absurdos torneos, con los dragones hemos firmado una suerte de armisticio.

 

Si bien este texto esta escrito para dragones, como un manual de comportamiento, he querido publicarlo acá en Bligoo, como inicio a una serie de relatos sobre mis viajes entre Thais y Ab’dendriel, zona plagada de dragones, en busca de mi Delirio azul de los sueños despiertos.

 

33 reglas de oro de comportamiento para dragones

 

Ser Dragón es fascinante y es hermoso, pero, a menudo, es mortalmente peligroso. Casi todos los dragones, sobre los que leí en los libros o vi en el cine, cada vez que pierden a su héroe, se convierten en seres más débiles y así se pierden a sí mismos. Por inteligentes, potentes, o intrépidos que sean, todos ellos, comienzan a cometer los típicos errores que cometería cualquier ser más pequeño y menos sabio.

 

Todo esto es producto de que mientras existe el héroe, los dragones son sólo obedientes criados. Es por eso que he preparado este escrito, un pequeño manual de comportamiento, que sirva de ayuda a cualquier dragón viudo de su héroe o bien como una pequeña ayuda para sus parientes.

 

  • Volar siempre alto. Que todos te puedan ver, pero que nadie puede jactarse de que mató un dragón de un solo tiro.
  • Ya que sabes volar, siempre serás atraído hacia las cuevas, los templos subterráneos y los palacios, donde tu ventaja principal, ser dragón, se hace inútil.
  • Si quieres establecerte en una cueva, escoge una tal que ni siquiera pueda llegar una cabra montes, diciéndote que es un caballero con su armadura completa.
  • No comiences de inmediato a raptar a las princesas. Es posible encontrar siempre una fierecilla un tanto sabrosa, en cuya persecución el rey no enviará a todo el ejército.
  • Aunque sabes respirar por fuego, nunca aterrices en la tierra delante del caballero y distraído aspires su aire. Mejor aterriza detrás del caballero y toma a su caballo por la cola.
  • Habiéndote establecido en un lugar nuevo, en primer lugar vuela siempre en dirección de la próxima ciudad, busca allí gente respetable y cortes y explícales que eso del oro y las piedras preciosas en tu guarida, se pueden encontrar siempre y cuando tú, el dragón, este sano y salvo.
  • Si en dirección a tu guarida se mueve un grupo de gente armada, no se te ocurra volver a casa y esperar, dirígete mejor a la taberna más próxima, coge al dueño y pregúntale con voz terrible, quienes fueron los soldados que recientemente pasaron por ahí.
  • No comiences nunca una conversación con un héroe, sin saber firmemente si existen otros héroes cerca. Si conocerlo es embarazoso, no le dirijas ni la palabra.
  • Enfrentado con cualquier caballero recuerda siempre que de ambos, sólo tú posees alas.
  • Si en la tierra silenciosa y rica, donde acabas de llegar, no existe ni un solo dragón, piénsalo tres veces antes de construir tu guarida.
  • No te hagas publicidad colgando por ahí carteles que digan: “Se cauteloso, dragón malo”, aun cuando esos carteles surjan desde tu necesidad, da lo mismo si nadie sabe leer.
  • Si temporalmente te sales de juicio y decides raptar una princesa, preocúpate de que sea una princesa de un reino que este enemistado con le reino donde tienes tu guarida, en este caso el rey-padre, si es justo y sabio, sabrá perdonarte y decir que fue otro dragón enviado en secreto por el vecino.
  • Conduce siempre y activamente una campaña de agitación y propaganda, e ilustra a la población, explicándoles qué es ser un dragón y la diferencia con otros animales. De los que te comprendan podrás fundar una orden, y si los financias bien, al cabo de un par de décadas podrán servirte como ejército.
  • Rapta a un ingeniero talentoso, ofrécele parte de tu oro y pídele que transforme tu guarida en una fortaleza o en una zona industrial. Luego llévalo a altamar y suéltalo, ya que nadie debe conocer los lugares débiles de tu castillo.
  • Si casualmente eres propietario de algún objeto mágico, que busquen los participantes del conflicto local, no trates de aprovecharte usándolo o tratando de venderlo, se simple con el artefacto, guárdala bajo tu almohada y deja testimonios de que entregando el talismán quedas en una posición nada cómoda para negociar.
  • Recuerda que eres un dragón y que puedes lanzar tu llama a más de cien pasos, explícale a tus contrincantes que no les conviene acercarse, cuéntales que todos los caballeros quemados huelen del mismo modo.
  • Dona regularmente monedas de oro a todos los guardianes de puertas que están en la vía hacia tu guarida. Así, si tratan de expulsarte del reino o de matarte, ellos perderían una fuente estable de ingresos.
  • Cuando los magos locales declaren los torneos de caza del dragón y ofrezcan premios por tus órganos desmembrados, arroja en el medio de la plaza un saco de oro con una nota que diga que por cada cabeza de mago que te sea entregada, regalaras un saco igual de oro.
  • Nunca ataques el ganado del campesino. En vez de esto compra una granja mediante un testaferro y acuerda entregar al pueblo los productos alimenticios. Además preocúpate de que los intermediarios sepan que el escondite de los tesoros está en un lugar inaccesible, así no vendrán por el, y no se les pasara por la cabeza la idea de envenenarte.
  • Si un grupo de héroes viene a tu guarida, y a demás uno de ellos tiene una extraña espada que resplandece, no comiences a atacarlos, aléjate rápido y síguelos con la mirada, por la noche podrás arrojar a su campamento una roca desde la altura de aproximadamente media milla.
  • Para tus enemigos, la piedra pesada de la altura, es completamente suficiente.
  • Si persigues a tus enemigos y estos se esconden en el espeso bosque donde no puedes volar, no pienses en aterrizar y seguirlos por entre los arbustos, esto puede dañar las membranas de tus alas. Recuerda que eres un dragón, y como tal puedes esperar en silencio, rodea el bosque y arroja fuego en su alrededor, luego siéntate a observar el fuego.
  • Batirse cara a cara con un caballero noble, en un duelo honesto, es honorable, pero recuerda que las posibilidades del caballero de obtener la victoria son iguales, en este caso, a cero, y él esto lo sabe. Mejor, trata de quemarlo desde lejos y volar antes de que la trampa funcione.
  • Si aparecen enemigos con un artefacto poderoso que posee el poder sobre los dragones, ni siquiera pienses en apoderarte de él. Contrata unos veinte aventureros y ofréceles una buena cantidad de oro por el artefacto, luego has la transacción en un lugar alejado y mediante un subordinado.
  • A la salida de tu guarida pon siempre a un león africano. Para los dragones son como gatitos, pero para los cazadores que pretendan colocar trampas, será una sorpresa grande y hambrienta.
  • Busca a todos los vagabundos y poetas, ofréceles una piedra preciosa y pídeles a cambio que compongan una canción que te elogie. El pueblo perezoso, después de escucharla repetidamente, te respetará.
  • Tan pronto te radiques en un nuevo lugar, lanza rumores a la comarca de que el dragón jura donar mil monedas de oro a cada uno que lleve a tu cueva la cabeza de un cazador de dragones, y paga honestamente para que te las traigan más a menudo.
  • El principio de los enlaces inversos es siempre acertado. Si el cazador utiliza dragoncitos como sebo para la caza, cuando vayas a salvar al chiquitín, asegúrate de atrapar al cazador para utilizarlo como sebo para cazar cazadores.
  • Los dragones siempre planean futuros, busca entonces un huérfano pobre, que sueñe hacerse mago, y dale la posibilidad de encarnar ese sueño, revélale algunos misterios y espera que crezca será siempre un buen aliado.
  • Recuerda estimar a tus adversarios. Un elfo pequeño con una ballesta es mucho más peligroso que diez trolles con lanzas, y todos ellos juntos son siempre menos peligrosos que un solo mago desarmado. Se cauteloso, de modestia excesiva no se ha perdido dragón alguno.
  • El único dragón que no tiene enemigos es el dragón de oro. Por eso acuerda con el Rey, la emisión de papel moneda apoyado en tus reservas de oro dragónico. Tan pronto esto suceda, convierte tu cueva en el banco federal de la reserva, para que todo el ejército real te defienda.
  • La principal causa de enemistad entre los dragones y la gente, es la envidia. La gente odia al alado porque sabe volar, vive miles de años, posee sabiduría y fuerza. Por eso desarrolla, de todas maneras, el mito de que los dragones sienten una terrible envidia por la gente, será la mejor manera de acabar con su complejo de inferioridad.
  • Comparte con todos tus parientes esta colección de consejos y estrategias implacables “divide y domina”, entonces después de algunos años los dragones no serán pocos.

Dormir y despertarte, como los amantes de Valdaro

Enviado por Ded Masai el lunes, 22 septiembre, 2008 a las 12:12

de valdaro

Adoro despertarte

en la mañana, dormilona,

porque me amaneces volcada en mi

y me desarmas,

adoro despertarte en la mañana

porque me hablas con tu voz

que es música distinta,

como un pétalo de sábana rozando mi rostro,

como río perseguido por el agua,

vibración fluvial de edades y miradas,

miel fantasma de murmullos,

que se derrama igual

que el sueño entre los párpados,

adoro despertarte en la mañana,

porque mis dedos sienten

el calor que a tu piel le da la noche,

y me lleva por el cosmos

sonámbulo, como toro corneado por el fuego,

adoro despertarte en la mañana

porque fuimos un par de fieras

en el centro de la noche,

dos lunas llenas en un mismo disco blanco,

dos locos incinerándose,

dos almas juntas, separadas,

abrazadas eternamente

al universo de un instante,

al recuerdo del viejo paraíso

al fuego de dormir abrazados

para siempre

para nacer o morir

juntos, como una sola fuente,

como una cascada mi niña,

como un océano para siempre.

 


Niña 3

Enviado por Ded Masai el domingo, 21 septiembre, 2008 a las 3:50